Recetas arguiñano fáciles de hacer

¡Arguiñano y sus huevos!

El pollo se puede asar de mil maneras y puede ser más cómodo hacerlo por partes, pero en los días festivos sigue siendo tradición en muchas casas hornear un ave completa. Tan típico como el arroz de los domingos, otra buena opción es acudir a un profesional, como es el caso del famoso Asador Navarro en cuya receta de pollo al horno se basa este Karlos Arguinano.

En su libro ‘A mi manera: las recetas fundamentales de la cocina regional española’ (Planeta, 2015). El televisivo chef nos cuenta cómo son las largas colas que se forman los domingos a las puertas del citado Asador, un negocio familiar de barrio en funcionamiento desde 1981. Pasar una tranquila mañana de domingo paseando por el rastro, tomando el tradicional aperitivo y volviendo a casa a comer tranquilamente con un magnífico pollo asado bajo el brazo suena, sin duda, a plan familiar perfecto. Separe las multitudes.

Emulsiona el zumo de limón en un bol u olla con tapa -no hace falta colarlo, sólo evitar los huesos- con dos cucharadas de aceite, una cucharadita de sal y otra de pimienta negra. Cubrir bien el pollo con esta mezcla, reservando lo que sobra.

Mes preguntas pur Karlos Arguiñano

Vale, puede que sepa en qué estáis pensando… ¿Puerros? ¡QUÉ ASCO! Te aseguro que, a pesar de mi aversión a los puerros preparados de ciertas maneras, si se saltean bien y se mezclan con otros ingredientes, son estupendos, añaden un buen crujido y son realmente saludables. Al fin y al cabo, ¡todos sabemos que la dieta mediterránea es la más saludable del mundo!

Primero hay que preparar el puré de calabaza y patatas. Pela y trocea la calabaza y la patata. Cocer durante unos 15-18 minutos en una cacerola pequeña con agua y sal hasta que estén tiernos. Bate con una batidora de mano, cuela y reserva.

A continuación, limpiar y picar los puerros. Saltearlos en una sartén a fuego medio con un poco de aceite de oliva y sal. Tapar la sartén para que las verduras suden (se ablanden en su propio jugo sin dorarse). Colar y reservar.

¡Hola! Como prometí, anoche hice esta receta. ¿Alguien más la hizo? ¡Estaba muy buena y hasta mi marido se la comió! (¡él odia las verduras!) El puerro escalfado en realidad sabe mucho más a cebolla que a otra cosa. Lo único que no le gustó a mi marido es el puré, no le gusta mucho la textura. Aparte de eso, está muy bueno y es muy saludable. La presentación era preciosa, sólo hay que coger un plato blanco, añadir un poco de puré y colocar estratégicamente las crepes encima, ¡decorar con perejil! ¡Yum! Me han sobrado, así que ya sabéis lo que voy a comer hoy. ¡Salud! Si lo probáis vosotros también, decídmelo.

Chef david gonzález para karlos arguiñano

El verano está lleno de planes maravillosos que van desde festivales a largas jornadas de playa o interminables cenas con amigos en la terraza. Por eso, cocinar no es lo que más nos entusiasma en esta época del año y buscamos recetas fáciles con las que no cocinar demasiado y las cremas frías son una excelente opción.

Podemos prepararlas con antelación y tenerlas en la nevera con los toppings preparados en otro tupper que añadiremos en el momento de servir, y solucionar la cena de un par de días de la semana sin complicarnos la vida.

Las cremas frías como la clásica vichyssoise o el tradicional gazpacho se han apoderado de nuestras cenas este verano porque son preparaciones sencillas y refrescantes con las que acabar el día de forma ligera, como es el caso de esta crema fría de zanahoria y manzana de Karlos Arguinano.

Lo primero que haremos será pelar las zanahorias. No tires las peladuras, guárdalas en una bolsa en el congelador para utilizarlas para un caldo (tienes más trucos de uso en el libro Desperdicio cero para chicas con prisa). Cortar y cocer hasta que estén tiernas procurando no hacerlo con demasiada agua.

Clase de cocina con Arguiñano

Calentar un poco de aceite en una sartén. Pela los dientes de ajo, córtalos a tu gusto (laminados o en dados) y añádelos a la sartén. Añade los pimientos del piquillo y condiméntalos con una pizca de sal y otra de azúcar. Cocínalos a fuego lento durante 8 minutos por cada lado.

Repasa con una puntilla (cuchillo pequeño) la espina central de cada rodaja de merluza, sazónalas, colócalas en la fuente y úntalas bien en el aceite. Calentar una plancha, colocar las rodajas de merluza y cocinarlas durante 8 minutos por cada lado (hasta que se pueda desprender la espina central).

El secreto de la merluza a la ondarresa reside en la calidad de la merluza, por lo que es interesante utilizar merluza de anzuelo. Este tipo de merluza se caracteriza porque la pesca se realiza de una en una, evitando que los ejemplares se golpeen entre sí.

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